restaurantes

[CH16] Higher and higher

…we’re gonna make it

Hoy, nuestra amiga Maria nos ha llevado a comer a un restaurante al lado del Cervantes donde, según ella, “they sell rudeness”.

Y tenía toda la razón.

El lema del bar de Ed es “EAT AND GET OUT”. Los camareros te tratan como basura, te gritan, te ponen el agua mal, te lanzan las pajitas, se ríen de tu procedencia, te miran con cara de asco y cuando te traen la cuenta te dicen que te vayas ya.

Encima, en el marco de un clasiquísimo bar americano con sus mesas, sus sillones de cuero rojo / verde empotrados, sus ketchups y sus comidas típicas del tío Sam. Y música country sonando. Y, para adornarlo, de vez en cuando suenan canciones chulas y las camareras suben y se bailan un Car Wash tal que así:

BRAVO.
Es lo único que puedo decir de un sitio que creo que necesitaré visitar de nuevo antes de marcharme, porque cuando entras aquí hueles la bandera del país. Yeah.
Después nos hemos ido a la Chase Tower, que es donde trabaja Maria y nos ha llevado al piso 43, que es el suyo, pero no ha querido dejarnos con ganas de más y nos ha subido a lo más alto, al 56. Y mirad qué fotos hemos sacado, asustados porque la distancia entre la ventana y la nada era ínfima:

Esta foto la he hecho sin mirar, porque joder qué impresión. En ascensor hemos tardado en subir los 56 pisos la mitad de lo que tardo en subir los 9 de mi casa, con eso lo digo todo.

También he tenido oportunidad de ver el techo del ayuntamiento de Chicago, en el que tienen un jardín muy cuco montado arriba.

Y es que mirad qué vistas. Parecen de juguete, parece que haya fotografiado el tablero de aquel estupendo juego de mesa “Hotel” pero no, así es Chicago en un día nublado pero caluroso como cualquier otro.

Y aquí está un servidor que siempre se autofotografía, en este caso con la torre Sears, que ahora se llama Willis y que es la segunda cosa más alta de la faz de la Tierra.

Y la canción de hoy: