filosofia

It Gets Better





Hoy trato un tema que no es nuevo, pero que nunca hay que dejar de hablar de ello.


Muchos dicen que ser gay mola, que ahora en la tele es normal, que siempre hay personajes en ficción y realidad homosexuales y que es algo normal, incluso atractivo. Las mujeres nos veneran, tenemos locales céntricos para nosotros, el sexo es como mucho más abierto y tal…

Y, let’s face it, tienen más razón que un santo. Pero todos esos clichés tienen algo en común: suceden en nuestra edad adulta. Y el instituto? Ese momento en el que vemos cada vez más claro que nos gustan los tíos? Qué pasa entonces?

Nada ha cambiado allí. Ahora que trabajo en un instituto, en la hora del patio no paran de chillar el grito de moda cuando viene a jugar el Madrid “Guti Guti Guti Maricóooooooooooon”. Es una tontería, pero con la de veces que yo mismo digo al día la palabra maricón, al escucharla gritada por unos críos de 12 años se me encogía el corazón como si volviese a tener esa edad.Y eso que a mi nadie me lo dijo así. Pero es cuando te das cuenta que el tiempo no pasa en la vida escolar. Los niños siempre atacarán al diferente. Al que lleva gafas, al gordo, al cojo, al que lleva aparatos. Y, cómo no, al afeminado. Que da igual que sea maricón o no, nosotros lo decimos y ya está.

Esta semana todos leíamos aterrorizados la noticia de un universitario de 18 años que se suicidó porque sus compañeros le grabaron teniendo sexo con otro hombre y le amenazaron con publicarlo. En momentos como ése dejas a un lado la ley y la humanidad para sacar el animal que somos y agarraríamos a esos dos compañeros (dos pijos, chico y chica) y los despellejaríamos vivos, haciéndoles pasar por el peor sufrimiento posible. Seguro que no irán a la cárcel, o les caerá una pena ridícula porque total, tampoco pensaban que fuera a suicidarse.

Para adornar la semana, el subnormal de 50 Cent, rapero conocido por ser subnormal y por nada más, publicaba un tweet en el que te decía que si eras tío, tenías 25 años y no te habías comido un coño te pegaras un tiro. Seguro que habrá habido ronda de aplausos entre sus amigos pedófilos y necrófilos, pero el comentario no podía haber sido más inoportuno. Esperemos que pronto aparezca muerto en alguna cuneta mientras corría a 300 km/h y alguna puta se la chupaba como si no hubiera mañana.

A mí siempre se me ha notado lo marica que soy. Me encantan los deportes pero soy un patata. Intentaba compaginar mi vida con mis amigas cotilleando sobre todo con los partidos de básket (era normalillo) y de fútbol (era patético). Adoraba la música. La música pop. Britney Spears. Envidiaba a mis amigas cuando ellas hacían las coreos de Spice Girls, pero lo compensaba representando las mejores escenas de Resident Evil 3.

Todo el mundo cotilleaba sobre mí. A mis espaldas. Pensaréis: pobre, no se enteraba de nada. Y la verdad es que fue así, no nos engañemos. Yo sonreía a la vida y a veces la vida se reía de mí a mis espaldas. Pero, qué queréis que os diga, no me puedo quejar. Viví feliz sin preocuparme de nada. Eché de menos confesarle a uno de clase que me molaba, pero lo afronté rápido. Y aún conservo mi mejor amiga desde los 4 años, la que cuando se lo dijo me miró con cara de “ya lo sabía, baby” y me encanta por eso. Asi que tan mal no salió 🙂

En bachillerato sí que me atreví con uno nuevo, un tío de esos guapos, altos, que parecía medio chungo y que al final me dijo que no, que no era gay, pero que agradecía la sinceridad y mantengo una muy buena relación. Fíjate qué cosas. Y un año después me encontré con Alex, y el resto es historia.

El caso es que no soy activista, y me avergüenza reconocerlo porque me gustaría luchar mucho más por lo que creo y no estar aquí diciendo “me gustaría hacer esto” pero la vergüenza y mi propia consideración de mi mismo, que creo que no sé de lo que hablo el 90% de las veces que abro la boca me frenan. 

Pero me encanta el mensaje que los americanos están promoviendo. Porque ellos son muy de ponerle lemas a las cosas y eso me fascina. Y creo que nada resume mejor la situación que el título de este post. It Gets Better. Mejora. De veras. Yese es el mensaje que hemos de hacer llegar a los jóvenes que están, aún, encerrados no en el armario, sino en la taquilla del instituto, que en su momento parece el peor sitio del mundo, y en realidad con el tiempo se hace pequeñito y pequeñito hasta convertirse en nada.

Y es que ahora me acuerdo de toda esa gente que se habrá reído de mí y en lo poco que me he reído de ellos porque he estado algo ocupado teniendo una vida muchísimo más interesa, y que si supieran tal como es mi vida sexual ahora mismo, se escandalizarían más que las monjas que nos dieron clase.

Y sabéis qué? ME ENCANTA.


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We could leave this place and fly far away

A veces las circunstancias me pueden. Es mi propia guerra interior. Los que me conocen saben que entusiasmo es una palabra que nunca falta en mi vocabulario ni en mi cara. No me gusta cabrearme, no me gusta estar de mal rollo, no me gusta pasarlo mal ni ver a nadie pasarlo mal. Es puro egoísmo, ojo. La vida es muy corta y me cuesta encontrar tiempo en mi agenda para amargarme o estar de morros.

Ayer pasó algo en el curro. Como siempre, algo de culpa tengo de que cierta tarea haya salido mal, pero también hay que valorar que mis conocimientos sobre empresas de alcantarillado pues como que es un poco limitado, y nadie me ha proporcionado los materiales para aprenderlo.

Lo analizo (que eso sí, cabrearme no, pero a todo le miro las 4 patas) y me doy cuenta que no hay buenas formas de meter una bronca ni buenas formas de reaccionar.

Si metes una bronca de buen rollo puedes parecer pedante, desagradable, incluso mostrar un atisbo de burla y supremacía sobre el subordinado. En cambio, si eres borde, se supone que tiene más efecto, pero sólo con aquellos más dóciles que sólo responden antes ostias y más ostias.

Si eres el que recibe pero bien, puedes actuar de dos maneras: negándolo todo y haciéndote el chulo, craso error, porque si te has equivocado se verá, o aceptándolo, pero quedas como un mindundi que no sabe hacer nada. Es decir, no existe un mundo en el que puedas ser una persona normal, con sus errores, capaz de aceptar que si se le enseña bien y con tiempo, puede hacer un buen trabajo.

Nadie me cuestionó cuando ayudé a dar visibilidad a un proyecto de promoción que incluía música y videojuegos, nadie puso en duda mis conocimientos en la materia ni mi selección impecable de blogs, foros y espacios sociales. Pero tampoco nadie me felicitó. No sea que me acostumbre.

Pero para dar ostias sí, así es como se aprende. Almenos eso me cuentan mis padres que sucedía back in the past. Pero, oh wait, estamos en 2010.

Me encanta escribir este texto en el calor del momento, porque mañana, osea, ahora, cuando esto aparezca ante vuestros ojos, me avergonzaré de ello y no podría escribir con esta rabia desmesurada que tan buenos (y malos) pero viscerales resultados da.

Mi curro es una montaña rusa. Hoy estás en un proyecto largo, en el que disfruto como nunca, con redes sociales, análisis, informes chulos, y otros es la mierda del año, con introducciones de datos de un día para el otro que están mal, fichas sin lógica, programas que fallan y sí, mis errores también, no seamos hipócritas.

Este verano me quiero ir de prácticas. No sé dónde. Bueno, sí lo sé, pero no sé si lo ofertaran, así que me lo guardo para no ilusionarme. Pero irme implicaría dejar el curro. Y tal como está el panorama me jode. Porque cuando estoy bien es genial, pero cuando todo va mal es un rollazo. No es por la crisis, porque mi ámbito es el que menos nota la crisis, curro siempre hay, mejor o peor, pero siempre hay.

En fin, que estoy harto de analizar todos los posibles escenarios y no encontrar una situación perfecta en la que reaccionar bien. De llevarme siempre la bronca por ser el último escalafón, el que tiene una carrera y en un año dos, el que cobra menos dinero pero el que cobra más ostias.

Así que me apetece volar. Y si este verano me sirve de carrerilla, mejor que mejor.

I’m gonna work my way out os this town.

Hostia Puta Ciccone ♡

Hace años que ya no me pongo públicamente en plan existencial y analizando los porqués de todo. Quién me soporta en privado sabe que nunca he dejado de ser ese adolescente con aires de Sigmund Freud que a todo le encuentra intenciones secretas, descuartiza psicológicamente a todo ser que respire (para bien o para muy mal), pero de vez en cuando me apetece soltar el rollo.

Resulta que el domingo era San Valentín. Hace años era gracioso ver a gente criticando que era una invención de El Corte Inglés, revindicando la soltería y todo ese rollo, pero de un tiempo a aquí la sensación es abrumadora. A nadie le importa San Valentín, poca gente compra regalos ya, o almenos presume del amor que profesa a su media naranja.

Entonces, si los únicos que molestan con el San Valentín de los cojones son los anuncios y ya nadie ve la tele, porqué casi todos los blogs que veis en la columna izquierda hablaban exclusivamente de ello el domingo? Sinceramente no tengo ni idea. O sí la tengo, pero sería muy arriesgado generalizar o poner un perfil cuando cada uno tendrá sus razones.

Pongámonos metafóricos. Esto es como cuando yo no tenía la Xbox 360. No paraba de rajar de ella. Y bueno, ahora lo sigo haciendo, pero en plan simpático, como cuando odio a Madonna, que la odio pero es como mi madre, a la que no abandonaré aunque se fuera con Timbaland. El caso es que decía cosas como “Blue Dragon es una horterada, han comprado a todos los que hacen el Final Fantasy y a Akira Toriyama y les obligan a hacer esta mierda!” desde que tengo la consola esa “mierda” está en mi estantería esperando ser jugada. Por lo que yo veo cierto patrón en el 90% de los mensajes “odiemos a San Valentín, odiemos a las parejas y al amor! viva la soltería! viva Carrie Bradshaw!” (no en todos, hubo uno muy acertado que ya me encargué de felicitar y él ya sabe quien es).

El caso es que el amor es algo circunstancial. Llega y mola que te cagas, pero evidentemente no ha de obsesionarte. Sobretodo en público. Sobretodo cuando mis ojos freudianos están ahí, acechando en la oscuridad y esperando poder analizarlo todo.

Por cierto, la foto que ilustra el post es un graffiti de Madonna que hay en mi pueblo y que ayer sirvió de reconciliación en una discusión de esas de Orgulloso VS Orgulloso que tengo con Lleonard Pler muy a menudo. Resulta que cada 14 de febrero tengo la tradición de regalarle un tema de iTunes en plan sorpresa, para que se lo ponga en el iPod y tal y cual. Pero claro, como según él yo conozco mucha música, es prácticamente imposible acertar conmigo. Pues la tuvimos montada, porque a mí me da igual si se equivoca, lo importante es el detalle! El caso es que no fue nada que no pudiera solucionar un graffiti de una de las portadas más horteras del pop. De hecho, es algo habitual que en nuestras discusiones callejeras (si, la página de parejas que discuten en la calle está hecha para nosotros) Madonna siempre acabe sonando en cualquier tienda para aliviar tensiones. Concretamente Love Profusion. Y va en serio, desde los hilos musicales del Pull & Bear hasta el Pastafiore han esperado a que discutamos para ponerla.

En fin, que no hay que obsesionarse con nada porque fijaos, cuando menos me lo esperaba, la Navidad me trajo una Xbox 360!

pd: al final me regaló no una sino 2 canciones y encima acertó totalmente

I can be wilder than the wind

Ayer tuve un día de perros. El día empezó con una bronca del cliente de nuestra empresa porque no hacemos el trabajo bien. Quizás no tiene en cuenta que no nos ha explicado como quiere el trabajo…


Esto me recuerda a aquella vez que, de renacuajo, en mi casa se rompió una figurita. No fui yo. En serio, en otra ocasión probablemente, pero no fue así. Mi padre me metió la bronca del año por una cosa que no había hecho, así que saqué el Enric más pragmático, cogí otra figurita y la estampé contra el suelo en su cara. La bronca estaba echada, no se podía revertir, así que almenos pensé en dar alguna razón para su existencia…

Afortunadamente ayer no hice eso, porque soy una persona sensata y porque ahora me pagan por lo que hago y no es mi padre.

Pero no me voy a quedar tan pancho. Hay algo que me pasa cuando me cabreo, me gusta poner música de esa que te levanta el día. Uplifting o uprising o lo que sea.

En fin, aquí teneis a Paloma Faith (llego el último al tren):

London ’08

Aún no lo había comentado, pero tan nostálgico como soy no podía dejarme que esta semana ha hecho un año de mi estancia en London.


Sólo fue un mes, bastante intenso y lleno de cosas, que en su día ya conté por aquí, pero sólo me dejó las ganas de volver. De hecho, ya lo hice 10 días después de marchar y este mes de junio, pero me gustaría volver a estarme tanto tiempo. Sirvió de prueba de fuego para ver cuanto tiempo aguantaba sin ver a Alex y esa parte resultó ser un desastre total, ya que dijimos que no gastaríamos dinero y que él no vendría en todo el mes, pero a las 48 horas ya estaba montando el drama para que viniese. Y al final vino. Y fue genial, pero odié la visita sólo por la despedida dramática en la estación de Earl’s Court.

En fin, que el verano que viene si ningún trabajo me lo impide me voy lejos de nuevo, pero esta vez lo montaré desde otra perspectiva. Quiero ir a NYC, pero no sé ni si lo propondrán ni si me aceptarán, pero si fuese así tengo planes muy guays pensados.

Me gusta mi carrera

Ya hace un par de años que mi cerebro hizo “clic”.

Descubrí que mi carrera me gustaba, que el camino que estaba tomando mi vida “profesional” era el que yo quería, aún y sin saberlo.

Siempre he querido estudiar Periodismo y, ojo, una cosa no quita la otra, porque básicamente tiene más que ver con mi carrera de lo que creéis.

Desde pequeño siempre he sido ordenado, aunque a mi manera. Podríamos decir algo así como que en mi habitación tengo mi propio caos clasificado. Aún recuerdo cuando sólo tenía unos 20 cds (tendría unos 13 años) y decidí clasificar un día los discos por género musical, para aburrirme y a la semana hacerlo por género sexual (aquí os preguntareis dónde metía a Aqua, The Corrs o Boybands de dudosa sexualidad).

El caso es que siempre he llevado a un profesional de la información dentro, y me ha costado de verlo, pero ya ha empezado a salir.

Afortunadamente, mi carrera es moderna, en constante movimiento, creativa y, sobre todo todo todo, divertida. Almenos, en parte!

Estoy (espero) cerca de terminar la Diplomatura, y me gustaría poder hacer la Llicenciatura, aunque eso tenemos que hablarlo con Bolonia… Pero me gusta saber que mi carrera me gusta, porque va a ser mi vida, y aunque en la uni siempre lo idealizan todo un poco, sé que puedo salir ahí fuera y cambiar (poco o, quién sabe, mucho!) el mundo.