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Madonna BRITs 2015

Una o dos cosas que Madonna nos puede enseñar sobre levantarse

Referenciar la letra de ‘Living For Love‘ es un recurso tan previsible que espero no abusar demasiado de él.

Ayer formé parte de la manada de homosexuales cuyo corazón se detuvo durante 5 segundos. 5 segundos que, por supuesto, nos parecieron una eternidad. Madonna caía en su actuación en los BRITs y no lo hacía por tropezarse, por ser mayor o por no saberse la coreografía. Lo hacía por un nudo mal abierto. Ya sabéis la historia: una capa mal atada, un bailarín que estira de ella, y la Reina del Pop cae de espaldas de un metro y medio de altura. I let down my guard.

Volviendo a esos 5 segundos que fueron como años en vida de fan de Madonna, todos nos preguntábamos qué haría. Ella mira confusa a su alrededor, pero no lo duda: se levanta y sigue adelante. Lifted me up and watched me stumble.

La actuación siguió correctamente pero, sinceramente, no me acuerdo de nada. Un poco de toreo, cuatro pasitos, me pongo el micro en el paquete… Lo único en lo que pensábamos era en el futuro. ¿Qué pasará? ¿Será el final de su carrera? ¿Será la burla de las redes sociales? ¿No ha tenido bastante con la filtración de sus demos? ¿Lanzará algún día un disco sin polémicas y de forma tranquila? Y la sorpresa llegó. I’m gonna carry on.

 

 

Como bien dice The Guardian, es una de esas caídas por las que te asustas. Uno de esos accidentes que no te hace saltas la risa, que te asusta. Así que ver a Madonna reincorporarse, forzar la sonrisa más grande de su vida y arrancar los cuernos a uno de sus bailarines como trofeo de la noche nos devolvió a todos la respiración.

‘Living For Love’ trata de superar una ruptura con optimismo, con alegría. Te anima a no convertirte en la típica persona que dice que no cree en el amor. Ya reinventamos el concepto de la canción cuando se le filtraron todas sus demos, y ahora le añadimos otro sentido más: el de caerse de espaldas con casi 60 años y seguir adelante sin más. No es que sienta la obligación de hacerlo, tampoco es que su carrera se fuera a hundir. No tiene absolutamente nada que demostrar a nadie. ¿Cuántas pop stars consiguen ser tan relevantes con más de 30 años de carrera? No es nada de eso. Simplemente es que Madonna no conoce otra forma de hacer las cosas. Cause love’s gonna lift me up.

Si algo nos ha inculcado la madre de Lola, Rocco, Mercy James y David Banda, es que el camino fácil no mola, que el camino más transitado tampoco, y que, pase lo que pase, hagas lo que has venido a hacer.

Y eso es lo que nos tiene que enseñar esta actuación de Madonna. Que cuando el bailarín te tire de la capa y te estampes de culo contra el suelo y medio mundo te esté observando, levántate, agarra tu capote y toréalos a todos. Y, por supuesto, quédate con sus cuernos.

Picked up my crown, put it back in my head

 

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Taylor Swift y Joni Mitchell

Joni Mitchell es tonta (y Taylor Swift también)

Joni Mitchell ha hablado con Vogue para promocionar un box set que contiene 50 canciones de toda su carrera, y ha decidido promocionarlo de la forma más pobre posible: criticando todo lo actual.

Llega una edad en la que toda persona mayor puede ser Mercedes Milá o Madonna y decir lo que le dé la gana, porque son abuelitas y se lo perdonamos todo. Pero que se lo perdonemos no quiere decir que sea indiscutible.

Esto es lo que Joni Mitchell piensa de toda la música actual:

“El talento ya no importa a las empresas ni importa a esta generación que no tiene mucho talento. Se sientan a pulsar botones y a mirar en Internet, ocupando tiempo que las generaciones anteriores dedicaban a practicar un instrumento”.

Y aún hay más:

“Lo que suena en la radio no se parece a mi música. En absoluto. La gente no escribe canciones, cogen una frase y la repiten. Todo es una fórmula: una copia de una copia de una copia de una copia. No hay innovación”.

 

 

Admiro a Joni Mitchell. Apenas sabría reconocer un par de canciones suyas, pero el talento lo tiene, tanto como la ingenuidad de no saber adaptarse. Todo el mundo se siente intimidado por las nuevas modas, es un hecho, pero de ahí a darlo todo por perdido hay un trecho. Considerar Internet el enemigo deja en evidencia a una mujer que ni sabe ni quiere aprender nuevas formas de hacer llegar la música.

Todo está conectado: hace un mes, Joni Mitchell detenía el proyecto de película sobre su vida porque iba a ser protagonizado por Taylor Swift. Taylor encarna ese pop absurdo, pegadizo y lleno de botones que tanto critica, aunque si rascara un poco, se daría cuenta que la chica lleva más de una década componiendo sus temas, que te pueden gustar más o menos, con su guitarra. Y tiene tiempo de tocar esa guitarra, de conectarse a su Instagram y hasta de tener novios celebrities.

 

 

Irónicamente, Taylor Swift también decidió eliminar de Spotify toda su discografía, ya que considera, a grandes rasgos, que escuchar un disco en streaming es como arrancar un trozo de la Mona Lisa. Pero eso es harina de otro costal. Aquí hablamos de discográficas, dinero, intereses económicos y mucho más.

Volvamos a Joni Mitchell. Ella cree que su generación eran todos unos Mozart, unos virtuosos de los instrumentos que creaban canciones en las que no se repetía una sola letra. Quizá ella sí, pero lo que sonaba en la radio entonces era el equivalente, en cuanto a complejidad y popularidad, a lo que suena ahora en la radio.

 

 

Ahora hay más medios, y la popularidad sigue mandando, pero a la vez el abanico se ha abierto hasta el infinito. Es tan fácil encontrar algo nuevo, sorprendente y diferente que resulta un verdadero dolor de cabeza para la gente que no quiere avanzar. La misma gente que quiere que Google pague por enlazarles y darles visitas.

Joni Mitchell es la abuelita tocapelotas que te trata mal en el autobús porque es mayor y tú no. Y tú te tienes que callar porque ella sabe más, pero resulta que no tiene la razón. Y no se la quitarás tú, que lo hagan los hechos. Si la gente quiere escuchar a Psy, pues que escuche a Psy, y si quiere escuchar a Sam Smith, que escuche a Sam Smith.

Y aprovechando esta coyuntura, nada mejor que un ‘Tú, lo que tienes que hacer’ de Chico y Chica, a los que no conoceríamos si no fuera por las nuevas tecnologías, que tocan botones, se pasan el día mirando Internet, no tocan tan bien como Joni Mitchell pero me gustan mucho más. ¿No será que a Joni Mitchell le molesta que haya tantas opciones y que las que no le gustan triunfen?

 

La cultura no es un formato

Hoy me vuelvo a poner serio porque la ocasión lo merece.

Con motivo del lanzamiento de Destiny, el videojuego más caro de la historia hasta la fecha (casi 400 millones de dólares), a muchos les ha chirriado que asocien cultura con videojuegos. 

Incluso Forges, que tendrá mucha gracia criticando a los políticos corruptos, ha caído en la trampa del analfabetismo digital. Debe ser de los que cree que no es lo mismo leer un libro en papel que en digital. Y es que, amigos, ¿dónde está el problema? ¿A qué le tenemos miedo, asco, terror?

Ah, sí. Al formato.

La cultura es un concepto tan vasto que no quiero ni empezar a abarcarlo de forma general, pero sí a nivel social. Cuando cojo mi libreta Kakebo y apunto lo que me he gastado cada semana, hay un apartado llamado “Cultura“. ¿Qué incluyo ahí? Todos los caprichos que me aportan algo de valor, creados por alguien con esa misma intención. No, no pondré el escurreplatos del chino tan maravilloso, pese a que es lo más útil del mundo. Me refiero a música, libros, cine y, por qué no, juegos.

Una historia es una historia. Una gran historia es difícil de encontrarla, y ya no te digo de plasmarla en un formato. Hace unas semanas me compré, un poco a regañadientes, la versión de PS4 de ‘The Last of Us‘, la última gran superproducción de Sony para PS3, que revisitaban con gráficos mejorados. ¿Por qué lo hice? Porque la historia lo merece.

Una historia que, desde luego, no hubiera podido ser captada en cine (aunque, irónicamente, lo hará pronto), ni en libro (falta la interactividad), ni siquiera en serie. El formato jugable, interactivo, es el que más encaja con una historia dramática de supervivencia, de terror, de miedo a lo desconocido y a descubrir que somos más humanos de lo que creemos. Como detalle, la excelente música del juego corre a cargo de Gustavo Santaolalla, el creador, entre otras, de la BSO de ‘Brokeback Mountain’.

Este debate lo he retomado muchas veces, pero que aún aparezca gente inculta (y nunca mejor dicho) a decirnos que el papel es cultura y la tablet no lo es me parece ridículo. Es esa misma gente la que aún cree que Internet nos miente y que la verdad sólo nos la dan los periódicos en papel.

¿Soy más culto si me compro el libro de la madre de Jesulín una mujer que, por cierto, no sabe escribir (en el sentido literal)?

¿Soy más culto por ir a ver ‘Godzilla‘, que es cine?

¿Soy más culto por ver los cuadros de mierda que pintan según qué artistas de tres al cuarto?

Los videojuegos han crecido, así como sus jugadores y sus desarrolladores. Y, por supuesto, siempre habrá bazofias, igual que en todos los formatos ¿a que no recomendarías cualquier libro? Por eso mismo, que a estas alturas aún haya prejuicios sobre si todos son “mata mata” y dirigidos a niños, me parece muy lamentable.

Lo dicho: la cultura no es un formato, la cultura está dónde la quieran ver. Y algunos no saben lo que se están perdiendo.

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Como etiquetar canciones en itunes

Cómo etiquetar canciones en iTunes

Lo reconozco: el título es un poco arrogante y condescendiente. No pretendo decirle a nadie cómo etiquetar su música en iTunes, pero sí que voy a contar mi método, que es mío y no es mejor ni peor, sino mío.

Empecemos por el principio: el mundo se divide en dos tipos de persona: los que se preocupan de etiquetar la música y los que no. Los que no lo hacen tienen una vida plena y completa, despreocupada y feliz. Los que lo hacemos no, pero por lo menos podemos acceder a los cientos de GB de música que poseemos de una forma ordenada y correcta.

Bromas aparte, igual que nos gusta tener la casa ordenadita, el armario con su ropa bien puesta o la cocina con todos los cacharros en su sitio, nuestro disco duro no ha de ser menos. Si has caído en las redes de Apple, iTunes es tu mejor opción, la que yo uso desde hace muchos años, y os voy a contar cómo lo hago para sobrevivir en un mundo de bytes, .m4a y ediciones Deluxe.

 

etiquetar canciones en itunes

 

Tipos de artista

Son tres y en mi caso están muy bien diferenciados:

  • El de paso: sólo tienes canciones sueltas. Suelen ser temas muy pegadizos, one hit wonders y guilty pleasures que no te gusta reconocer que escuchas. Pero los tienes y se merecen su buen etiquetaje como cualquier otro.
  • El que hay que tener: es aquella banda mítica y legendaria que te encantarías escuchar más pero no tienes tiempo. Es obligatorio tener toda su discografía, aunque le hayas dado más escuchas a la Tata Golosa.
  • El mejor de todos: es la razón de toda tu existencia. Si perdemos el tiempo etiquetando es por artistas como ellos. Lo quieres tener todo: discos, singles, remezclas, directos, rarezas… y sabes que cuando todo esté ordenadito, el mundo será un lugar mejor.

Las carpetas, tus grandes amigas

En los dos primeros casos no necesitas a las carpetas, pero en el último sí, y te harán mucha falta. No te conformes con abrir la pestaña “Artistas” si tienes más de 10 GB de un solo artista. Eso merece una organización más que la de álbum a álbum. Es muy sencillo y te hará las cosas mucho más fáciles.

Ejemplos de carpetas:

  • Playlists temporales: soy un archivero de nacimiento, por lo que me gusta poder volver a las catacumbas y saber qué escuchaba en abril de 2003 (ya te lo digo ahora, ‘American Life’ de Madonna). El caso es que cada mes creo una playlist llamada, por ejemplo, 2014 09 September, de forma que añado todas las canciones que quiero escuchar este mes. Tanto los singles actuales como esa remezcla que escuché el sábado en Museum o la canción antigua que mi amiga me ha recomendado. Todo lo que YO quiero escuchar este mes, está ahí. Cuando llegue el 1 de octubre, crearé la nueva reciclando las que aún escuche y cargándome las que ya no. Esas playlists van en carpetitas por mes y por año, y todo lo meto en otra carpetita llamada Years. Al final accedo de forma rapidísima a mis playlists. Así lo llevo haciendo desde hace 7 años. ¡Qué maravilla!
  • Playlists temáticas: Aquello en lo que los géneros de iTunes se quedan cortos. Aquí reúno esa lista de canciones de ruptura, para menearlo todo en el gym o para relajarme en plan chill out. Si eres super pro, como yo con el Gym, necesitarás subcarpetas. También puedes crear listas para productores, que Max Martin o Dr Luke trabajan con tantas pop stars que vale la pena reunirlos.
  • Charts: Si eres un freak y te quieres crear algo más que “las canciones más escuchadas”, necesitas organizarlo aparte. Como mi iPod tiene capacidad limitada, creo una playlist inteligente limitando el espacio. Es decir, le digo que de todas mis favoritas (con 5 estrellas) me elija, aleatoriamente, 5 GB. Una vez cada 2 semanas, refresco esa lista para que se incluyan canciones nuevas y así todas tienen un rodaje por mi iPod.
  • To Do: esta es MUY importante. Si quieres tener tu biblioteca actualizada y en condiciones, genérate unas cuantas listas para hacerlo todo más fácil. Por ejemplo, hazte una lista con las canciones no puntuadas, y cuando saques un rato, puntúa las que puedas. Como mínimo adelantarás algo. También puedes listarte las que tienen más saltos (vamos, que las has pasado más de 50 veces) y así puedes pensarte si merece la pena mantenerlas. Es muy útil y de las que más uso.

 

Como etiquetar música en itunes

 

Discos

Los discos o álbumes. Parece sencillo, pero entrama mil casuísticas ante las que hemos de luchar a diario. Todos los temas, juntos y ordenaditos.

¿Qué pasa con las ediciones Deluxe?

La piratería obligó a los artistas a renovar su pack. Al principio, sacaban un DVD de mierda (con perdón) con un videoclip y el making of del mismo. Nada de un documental chulo sobre cómo se gestó el disco. Por suerte, llegó Youtube y tocó reinventar el formato. Ahora lo normal es que la Deluxe lleve 4 o 5 temas totalmente nuevos. Ni se te ocurra meterlo como CD2. El disco es un conjunto, y aunque en caja lo tengas en 2 discos, en tu iTunes ha de estar como un gran disco, por mucho que sume dos horas. Y tampoco se te ocurra llamar al disco [Título] (Deluxe Edition) que es muy cutre y no aporta nada.

Si la edición trae remezclas, todo cambia: un disco es un disco con sus canciones normales, no con los cuatro remixes hechos a última hora para rellenar la edición cutre deluxe. Entonces sí que lo castigamos y lo relegamos a un CD2 o, en su defecto (lo que yo haría), desglosarlo en sus respectivos singles. Porque si algún día quieres escuchar la remezcla chunga de ‘Girl Gone Wild’ de Madonna no pensarás en el álbum, sino en el single ‘Girl Gone Wild’, ¿no?

 

Como etiquetar música en itunes

 

Singles

En los singles va a tocar meter mucha mano. Hoy en día no se estila, pero en los 90, lo que mandaba era el CD1, el CD2 y el maxi. Un lujo para los coleccionistas, y un verdadero caos para lo digital. Siguiendo la estela del párrafo anterior: ¿para qué quieres desglosar todo el contenido de una canción si lo que puedes hacer es reunirlo todo en un paquete la mar de mono?

¡Diferentes portadas!

Aquí os doy bastante libertad: es verdad que el Cd1 y el CD2 de muchísimos singles solían tener portadas totalmente distintas. Lo mejor sería decidir una e ir a por ella. Si te gustan las dos, decide qué hacer: ¿te compensa separar contenido? o aún peor ¿duplicarlo?

Versiones de un no-single: la portada fanmade

Eso es lo que aterroriza a todo el mundo. ¿Y si corre por ahí una remezcla del DJ Vetiver que salió en una recopilación rara que no le importa a nadie? ¿Y si además es de un album track, una canción sin portada? Diversas opciones:

  • Busca una portada fanmade bien hecha
  • Hazla tú

Es importante ver que el mundo no se acaba porque la portada no sea lo mejor del mundo, con que siga la estética del disco (si la tiene) como, por ejemplo, la misma tipografía, ya te puedes dar con un canto en los dientes.

 

Como etiquetar música en itunes

 

Álbumes en directo

El mundo de los discos en directo es un cuadro. De nuevo, volvemos a lo de siempre: ¿te compensa tener su discografía en directo? Si es así, hazte con toda la oficial y, mi recomendación (que te dará trabajo y no te gustará): crea los que no existan.

Ejemplo: ¿Que Coldplay ha lanzado todas sus giras en CD menos la antepenúltima? Busca a ver si existe el DVD y ripea el audio. Monta una portada cuadradita mona, y ala, ya tienes todos los directos juntos. Que para tener solo unos pocos tours no vale la pena.

Recopilatorios

Los recopilatorios son otro gran dilema. En la mayoría de casos, nos encontramos ante la misma canción repetida. Y seguro que si quieres a tu biblioteca no quieres que las escuchas de una canción se repartan en sus 17 versiones. Especialmente si eres fan de Roxette, que tienen más recopilatorios que hits.

Mi recomendación es volver a las carpetas de artista, y allí separar por álbumes de estudio y recopilatorios. De esta forma sabrás dónde anda cada cosa y no te marearás. No incluyas el ‘Sleeping In My Car’ del GH, hombre, hazlo con la versión del disco en el que salió originalmente.

Colaboraciones

El gran drama de siempre. Casi siempre está claro que una colaboración entre dos artistas tiene a un artista “principal”, ya sea porque fue single de su disco, etc. Gracias a organizar los artistas por carpetas y no por lo que nos dicta iTunes, podrás meter el ‘Dancing In The Street’ de Bowie y Jagger en las carreras de ambos. ¿Ves qué ilusión?

 

Recomendaciones

Playlists inteligentes

Ya lo he dicho antes, pero lo recuerdo: merece la pena crearse listas inteligentes. Parece un coñazo pero te ahorra mucho tiempo si tienes una biblioteca grande. Te ahorra tiempo y, lo mejor de todo, consigue que todas las canciones tengan su momento y no terminen olvidadas para siempre en tu disco duro.

Mayúsculas y minúsculas en los títulos de canciones

Mi recomendación es muy clara:

Artistas españoles (aunque canten en inglés), mayúscula sólo al principio: La Oreja de Van Gogh – Cuéntame al oído

Artistas internacionales, siempre mayúsculas: Pet Shop Boys – Home & Dry

Artistas en otros idiomas: igual que en español: Najoua Belyzel – Quand revient l’été

 

Está claro que en esto del etiquetaje musical digital hay tantas opciones como personas. Estas son las mías y espero que le sirvan a alguien o, como mínimo, que sirva para que podamos discutir sobre ellas. Quizá tenéis una propuesta mejor, que estaré encantado de escuchar 😉

 

Better than Avatar

Una cosa que repito mucho, después de que la gente me apedree, golpee y viole por la calle por odiar Avatar, es que lo que muestra yo ya lo he visto. Y para eso no hace falta ser ni visionario ni la mujer de James Cameron.

Por eso, me siento con la obligación de darle al mundo ejemplos de cosas, mundos, mucho más bonitos que el de Avatar, hechos antes, más emocionantes, interesantes, cautivadores y por los cuales sí valdría la pena suicidarse. O no, pero almenos automutilarse un poco.

Final Fantasy X o “éste azul SÍ que mola”

El primer Final Fantasy de 128 bits es espectacular. Un mundo colorista, vivo, divertido, surfero, soleado y brillante que se come con patatas a Pandora y la madre que los parió a todos. El inicio en Besaid, conociendo a todos los personajes y paseando por esos parajes te mete de lleno en un mundo impecable, creíble y en el que no me importaría vivir (excepto por lo de tener un monstruo acechándolo cada X tiempo)
Uncharted 2 o “Y encima esto es jugable”

Uncharted 2 es como una bomba nuclear. Llega, te deslumbra y después de él ya nada es lo mismo. Jugablemente es una delicia, pero es que podrías quedarte horas disfrutando de todos los detalles de cada nivel. En especial Nepal, que nos ofrece el disfrute de una ciudad resquebrajada, en la cual aún quedan restos de alguna fiesta local, llena de escombros y que consigue convertir cualquier elemento del escenario en un espacio por el que huir sin que desentone con la ambientación.

Metal Gear Solid o “Esta historia sí que me resquebraja por dentro”

(el video es mío, perdón por la shitty quality, pero lo compensa el audio)
Si algo tiene la saga MGS es su alto componente dramático. Da igual que el protagonista sea más duro que Jack Bauer y tenga menos sentimientos que Dexter Morgan, nosotros lloramos cuando vemos que su vida se apaga lentamente. Cuando vi el trailer de MGS4, que finiquitaba la historia de Solid Snake e incluía una dura escena con él introduciéndose un arma en la boca, dispuesto a dispararse, supe que tenía que hacer un montaje con el Breathe Me de Sia. Y ahí lo teneis, en la peor calidad posible, pero da igual, la emoción está ahí.

Fallout 3 o “si algún día viene el Apocalipsis, que sea ASÍ”

Así sí. Como consigues crear un juego de rol donde la personalización del personaje es abismal (tanto que decidiendo si eres bueno o malo es un juego u otro) y aún y así consigues creerte más a esos personajes que no a la panda de desgraciados de Avatar? Pues porqué las cosas se han de hacer bien. Un mundo no es un bosque y un árbol fosforito. Son ciudades, personajes, historias detrás de cada uno, y eso Fallout lo consigue a la perfección. Con unos gráficos a la altura de las circunstancias, no hay quién te desenganche de los restos de Washington D.C.

Silent Hill 2 o “Joder, empatía de la buena”

Probablemente un juego que entraría dentro de mi top 5 de toda la historia. No solo mantiene el halo de terror del primer capítulo, sino que con unos gráficos soberbios y, sobretodo, con una selección musical que aún a fecha de hoy no ha sido superada, por muchos Final Fantasy que haya, consiguen mimar la ambientación tétrica, deprimente, emotiva, extraña, confusa, terrorífica. Y es que ver a Pyramid Head pasearse por delante tuyo con ese cuchillo de 2 metros de longitud, y que a la siguiente escena te encuentres con una pendona que se llama como tu mujer y se parece a ella pero no puede serlo porque está muerta pues como que te deja alucinado.

En definitiva, estos son unos pocos ejemplos de como una historia, un universo, un simple diseño de escenarios y personajes puede ser mejor que Avatar y sobretodo, que James Cameron no ha inventado nada, solo ha tenido el dinero para hacerlo en cine. Pero para mí tiene mucho más mérito engancharte durante horas y horas de juego a un mundo concreto que no durante casi 3 usando a Sam Worthington como reclamo.

Popstitutes Vol.4: Shakira


En esta ocasión, debo reconocer que quiero mucho a Shakira. No es como con Roisin que da rabia de verla y me apetece golpearla con una silla, sino que a Shakira le tengo un cariño especial. Porque, pese a todo, es única, hasta para prostituirse musicalmente. Pero bueno, dejémonos de ñoñerías y vayamos al trapo.

Hace 32 años llegó al mundo una latina muy hortera con sangre catalana y libanesa. Como llegó en los 70, le tocó la adolescencia en los 90, cosa que no desearíamos ni a nuestra peor enemiga. Por razones como ésta:

Shakira Mebarak Ripoll comenzó su carrera como modelo de marcos de foto del Todo a Cien.

Lamentablemente, sus aspiraciones de conquistar el mundo no se basaban en llenar estanterías de tiendas de chinos, así que, con 13 años, atemorizó a la faz de la Tierra con este lanzamiento:

Mi rutina es como el día de Navidad.

Sí, parece un cruce entre Kylie y Paula Abdul. Pues este disco, de tirada limitadísima, vendió la friolera de menos de 1000 copias! No sería arriesgado insinuar que el narcotráfico se instauró en Colombia por estas fechas… llegad a vuestras propias conclusiones con este video que no me puedo dejar de poneros. Una gran inspiración para todos los Michel Gondrys del mundo del karaoke:



La chica pasó el inicio de los 90 sobreviviendo como podía por las calles. Hasta que un día la recogieron de una cuneta y la convirtieron en una popstar. Hay que reconocer que Shakira es de esas que componen sus canciones, que por un lado es muy guay y genuino y por otro es como prff que pedorra.

Y se nos quedó descalza.

Audiciones para Bikinis Kleopatra: te quedarán de leche! Modelo #78

Pies Descalzos fue su lanzamiento. Todos levantamos la mirada ante esa chica que cantaba tan rápido aquello de “Estoy aquí ahogándome nananinoninona”. Y éramos horteras, y lo latino nos gustaba. Porque aunque el mundo le dé la espalda (y el mocho) a Gloria Estefan, todos hemos bailado sus temas, y quién sea libre de culpa que tire el primer CD de Gloria!

Pues Shakira no fue menos, y con unos videos low-cost (no tanto como el anterior) llego toda sucia y arremolinada a nuestras casas y a nuestros estéreos.

Y sacó otro álbum, probablemente el mejor de su carrera. ¿Dónde están los ladrones? suponía una madurez en cuanto a producción (lo que viene siendo un eufemismo de “eres una estrella, ahora te produciremos el disco bien”) y unas letras bonitas y curiosas, acompañadas de melodías más que pegadizas. Dede el rap latino de Ciega Sordomuda hasta la perfección pop en clave de balada de Inevitable, el disco estaba lleno de hitazos con una bonita base profunda detrás.

Éxito sin precedentes, locura en el mundo. Sí, todo estaba a punto. Llegaba la hora de prostituirse. Y quién coño va a creerse tu prostitución si no te tiñes de rubia nuclear:

Estoy muy implicada en las redes sociales, mirad como me gusta el Twister.


Y empezó con las latinadas generales que, si bien, seguían siendo divertidas (tan divertidas como los singles de Carlos Baute), habían perdido un poco la magia. Lamentablemente, las canciones que no estaban prostituidas eran simplemente un muermo, por lo que al final nos quedaban millones de canciones duplicadas, con el consecuente drama que se repetirá en toda su carrera: cual sale? cual se remezcla? adelgazará Adele?

Y luego llegó un giro de los más malvados que he visto en la historia de la música. Prometió dos discos diferentes, uno en cada lengua, para no repetir el drama de los duplicados, y sacó un disco bueno. Fijación Oral volvía a los orígenes, con producciones más rock y acústicas, exceptuando el reaggeton que se montó con Alejandro Sanz pero es que se perdona porque era muy chuli.

Y sacó Oral Fixation. Está por confirmar, pero eran los descartes del original mal traducidos al inglés. Con 2 o 3 versiones que no se avergonzó de poner, ni aún así el disco fue algo. Hoy lo venden a 4 euros.

Oh, sí, olvidamos una nimiedad que ocurrió en medio: la muy perra sacó un single que se convirtió en el gran hit de su carrera, cogiendo un tema ya existente de Wyclef Jean en la BSO de Dirty Dancing 2 y gritando encima de una base reaggeton.

Así que la muchacha se vendió totalmente, ya que Hips Don’t Lie no estaba en el disco, y lo tuvo que reeditar deprisa y corriendo para ver si podía agarrar algún dólar para su Barranquilla natal. Y lo triste es que fue bien.

Quién no ha querido un bikini con flecos en el ardor de una noche romántica?


Poco después hizo un dueto con Beyoncé en una canción de mierda que fue un hit por el remix de Freemasons (ay, Shakira, siempre en la cuerda floja y siempre te salvas…), y desapareció de la escena para que descansáramos de ella.

El name dropping de sus colaboradores para el siguiente disco asustaba a todos: Pharrell Williams capitaneaba el barco, y el terror estaba en el aire. No estaban equivocados.

La Loba mantiene a miles de personas encerrados en su casa tras escucharla y, sobretodo, tras ver el video. Pese a que a mí me encanta, debo reconocer que no es un single potente ni algo que sacar tras un zurullo de disco como fue el Oral Fixation. Pero Shaki está al tanto, y ya se rumorea que ha corrido a grabar un tema reaggeton con Wyclef Jean (claro que sí! Siempre puedes escarbar tú misma el agujero para poder caer más bajo!) para ver si remonta la debacle.

Debacle totalmente inevitable porque, si no habeis tenido el placer de escuchar la pesadilla concebida como segundo single de su álbum Did It Again, yo os brindo la oportunidad. Escuchadlo responsables de vuestros actos:


Intentaría describirla, pero voy a dejar lugar a la imaginación. Si esto no es venderse al mejor postor, que le haga un disco que tenga éxito aunque suena a descarte de Hard Candy rebozado con basura pringosa, que baje She Wolf y lo vea.

Cómo veis, es un tema candente, que probablemente necesitará de actualizaciones. Porque, al fin y al cabo, da igual si tienen éxito o no, el fracaso y la prostitución musical se nutren de todo un seguido de factores que no entienden de charts ni airplays, pero sí de mal gusto, patetismo y pesadez.

Pe: Mírala, caminar, caminar!

Popstitutes Vol.3: Roisin Murphy

La tercera selección de Popstitutes vuelve con una pizca más de odio de lo normal. Generalmente tratamos con chicas tontas del culo pero a las que queremos. De hecho, mi amor por Jewel es público, y con Nelly no tanto, pero algo hay.

Pero hoy no hay tregua. Hoy sacamos por unos momentos de los sucios callejones del pop a una tiparraca que odio con todas mis fuerzas. Por muchas (quizás demasiadas) razones, pero una de ellas es, evidentemente, su cambio de bando en el mundo de la música.

Y es que Roisin Murphy es asquerosa como ella sola.

Bienvenidos a mi mundo en el que todo es posible.

La pesadilla empezó hace casi 40 años en Irlanda. A sus padres les salió una niña con voz de pito que con 12 años ya era tan pedante que decía que no quería que los demás conociesen su voz “como la de Elaine Page”. Luego le hicieron bully en la escuela unos fans de Jesus & Mary Chain. Algo harías, guapa.

Entonces conoció a un músico, Mark Brydon, al que se tuvo que tirar para que le aceptara sacar un disco. Juntos, se llamaron Moloko, y entonces todo parecía genial. El siguiente disco ya fue el de Sing It Back, single que fue un éxito por el remix de Boris Dlugosch, porque si teníamos que esperar que se hiciesen famosos por esta versión mierdosa, iban listos.

Mark ya intuía la que se le venía encima.

Después ya vino la debacle. Pese a un single precioso como es The Time is Now, la gente empezó a olvidarlos (supongo que al descubrir que no sonaban tan disco como prometían), y ella salía en las portadas de los discos gritando, todo muy drama.

Roisin no podía soportar no ser el jodido centro de atención y tenerlo todo a su alrededor por lo que un día se puso histérica y loca y probablemente destrozó algo. El caso es que se separaron y ella decidió atormentar al mundo con lo que todos estais esperando, por mucho que os asuste: su carrera en solitario.

Ruby Blue amenazó la vida de los habitantes con oído del mundo en 2005 sin que nadie pudiese hacer nada al respecto. Afortunadamente, la leyenda dice que sólo ella y su madre compraron el disco, y todo su pueblo y los fans de Moloko y las personas con dos dedos de frente en general le dieron la espalda.

Quizás haya más razones para ese flop que el mero hecho de que ella dé asco. Quizás que el disco era UNA MIERDA colaboró. Suena como si le diesen un casiotone a una niña pija de 12 años. Ahora mucha gente es fan de ese disco pero por hacerse el cool, pero corren rumores de que nadie ha escuchado el disco de cabo a rabo y ha sobrevivido para contarlo. No vale ni para música de ascensor.

Pop Low-Cost: yo soy directamente el escenario, iluminación included.

Y entonces llegó la prostitución. Viendo que yendo de Björk rubia de 3 al cuarto con un teclado haciendo jazz no llegaba a ningún lado, Roisin se vendió al mejor postor. Dejó comprarse por EMI, que la hizo hacer un disco pop dance que no es mejor que el más malo de Sophie Ellis-Bextor, pero que sí es muy resultón.

Y es que Overpowered, aunque suene a mis remixes, es divertida, y Let Me Know (producida por Groove Armada), You Know Me Better, Movie Star y Cry Baby es lo más salvable de un disco que huele a desesperación en cada esquina de la caja.

Hola cariño, adoro hacer de gambler en Las Vegas con un testículo gigante encima. Estudias o trabajas?

De nuevo, la amiga de los flops decide que el mundo no tiene suficiente con sus dos discos, así que a finales de verano podremos escuchar el nuevo single, que promete ser igual de prostituido que su segundo álbum.

Y como bonus, unas pocas asquerosidades para que nos imaginemos lo vacía que está por dentro, ya que lo único que tiene Roisin es un alma negra en su interior!

Existe una demo llamada “Off and On” con Calvin Harris. Es BRUTAL. Pero a ella no le gustó y la apartó, sin siquiera pagar a Calvin y negando públicamente que ese tema existiese (en Youtube está) Él, cabreado, dijo que era una zorra y que rechazó la canción porque era “demasiado buena para ella”. Ole tú, Olé, tú!

– Alex me ha recordado ésta: desde un buen principio se negó a sacar Movie Star como single por ser demasiado “comercial” en palabras que dijo a los mismísimos PopJustice. El flop fue tal que al final tuvo que ceder, y de hecho el single tenía un remix genial de Junior Sanchez. Si no fuese tan odiosa quizás me caería bien…

Ahora va diciendo por ahí que Lady Gaga es una imitación barata suya. No soy muy defensor de la Gaga, y mucho menos de su estilismo, pero el intento fracasado de Roisin de pillar algo de atención mediática es patético. Fea.

They can’t take away my dig-ni-ty!